Íleo meconial: hallazgos clave en radiología neonatal
El íleo meconial es una causa importante de obstrucción intestinal neonatal, caracterizada por la impactación de meconio espeso en el íleon distal. Se asocia con frecuencia a fibrosis quística, por lo que su identificación temprana tiene implicaciones diagnósticas y pronósticas relevantes. La radiología neonatal desempeña un papel central en su diagnóstico.
Importancia del diagnóstico por imagen
Clínicamente, los recién nacidos presentan distensión abdominal, vómitos biliosos y ausencia de eliminación de meconio. Dado que estos signos son inespecíficos, los estudios por imagen permiten confirmar la obstrucción y diferenciar el íleo meconial de otras entidades obstructivas neonatales.
Hallazgos radiológicos característicos
La radiografía simple de abdomen es el estudio inicial. Los hallazgos típicos incluyen:
- Asas intestinales dilatadas con patrón de obstrucción distal.
- Apariencia granular o de “vidrio esmerilado” en el cuadrante inferior derecho, secundaria a la mezcla de aire con meconio espeso.
- Ausencia de niveles hidroaéreos marcados, lo que ayuda a diferenciarlo de otras obstrucciones.
El enema con contraste hidrosoluble tiene un doble valor diagnóstico y terapéutico. Permite demostrar un colon de pequeño calibre (microcolon) y visualizar defectos de llenado causados por tapones de meconio. En muchos casos, este procedimiento facilita la evacuación del meconio impactado.
La ecografía abdominal puede mostrar asas intestinales distendidas con contenido ecogénico y es útil para descartar complicaciones como perforación o vólvulo.
Impacto clínico
El reconocimiento oportuno de los hallazgos por imagen permite instaurar tratamiento conservador o quirúrgico de forma temprana y orientar la evaluación para fibrosis quística.
En conclusión, la radiología neonatal es esencial para el diagnóstico preciso del íleo meconial y su adecuado manejo clínico.



