Hernias internas: utilidad de la tomografía en su diagnóstico
Las hernias internas son protrusiones de vísceras abdominales a través de defectos mesentéricos o peritoneales sin comunicación con la pared abdominal. Aunque poco frecuentes, pueden provocar obstrucción intestinal y estrangulación, por lo que su detección temprana es fundamental. Debido a que los síntomas suelen ser inespecíficos, la tomografía computarizada (TC) se considera la herramienta clave para su diagnóstico.
¿Por qué la TC es el método de elección?
La TC permite evaluar con alta resolución la anatomía abdominal y reconocer signos sutiles que sugieren atrapamiento visceral. Su rapidez y disponibilidad la convierten en la técnica más útil en escenarios agudos.
Entre sus principales aportes se incluyen:
- Identificación del saco herniario: visualización de asas intestinales desplazadas hacia localizaciones inusuales dentro de la cavidad abdominal.
- Evaluación del pedículo vascular mesentérico: torsión o convergencia anómala de vasos (“whirl sign”), altamente sugestiva de hernia interna complicada.
- Dilatación de asas proximales: indica obstrucción intestinal secundaria al atrapamiento.
- Cambios en la perfusión intestinal: engrosamiento de pared, edema o falta de realce que alertan sobre isquemia.
- Alteración del mesenterio: desplazamiento, congestión o edema vinculados a compromiso vascular.
Tipos de hernias internas y hallazgos asociados
- Paraduodenales (derecha o izquierda): asas agrupadas en una región fija y desplazamiento de vasos mesentéricos.
- Transmesentéricas: defecto evidente en el mesenterio con asas herniadas.
- Pericecales: asas delgadas situadas detrás o alrededor del ciego.
- Foramen de Winslow: estómago o intestino delgado herniado hacia la transcavidad de los epiplones.
- Supravesicales e intersigmoideas: localizaciones menos comunes, pero detectables por la posición atípica de las asas.
Importancia del diagnóstico oportuno
El retraso en el diagnóstico de una hernia interna puede conducir a estrangulación y necrosis intestinal. La TC no solo permite identificar la presencia de la hernia, sino también determinar la viabilidad de las asas comprometidas y orientar la necesidad de intervención quirúrgica inmediata.
Conclusión
La tomografía computarizada es una herramienta esencial en el diagnóstico de las hernias internas debido a su capacidad para detectar alteraciones anatómicas y signos de complicación. Su uso adecuado permite un reconocimiento rápido de estas entidades, optimizando el manejo y reduciendo el riesgo de morbilidad asociada.



