Toxicidad pulmonar inducida por fármacos: qué buscar en las imágenes

Toxicidad pulmonar inducida por fármacos: qué buscar en las imágenes

La toxicidad pulmonar inducida por fármacos es una complicación poco frecuente pero potencialmente grave, asociada al uso de diversos medicamentos como quimioterápicos, antiarrítmicos, antibióticos y agentes inmunomoduladores. Dado que las manifestaciones clínicas suelen ser inespecíficas, la imagenología desempeña un papel clave para la detección temprana y la evaluación de la gravedad.

Presentación clínica y contexto

Los pacientes pueden presentar disnea progresiva, tos seca y, en ocasiones, fiebre. Sin embargo, estos síntomas se confunden fácilmente con infecciones o progresión de la enfermedad de base. Por esta razón, la correlación entre el antecedente farmacológico y los hallazgos en imagen resulta esencial para orientar el diagnóstico.

Modalidades de imagen

1. Radiografía de tórax
La radiografía suele ser el primer estudio solicitado. Aunque puede mostrar opacidades intersticiales o alveolares difusas, su sensibilidad es limitada, especialmente en fases iniciales.

2. Tomografía computarizada de alta resolución (TCAR)
La TCAR es la herramienta más sensible para evaluar la toxicidad pulmonar. Con frecuencia, revela vidrio despulido bilateral, consolidaciones parcheadas, engrosamiento septal o patrón en empedrado. Además, permite identificar patrones específicos como neumonitis intersticial, neumonía organizada o daño alveolar difuso.

Patrones radiológicos frecuentes

  • Vidrio despulido difuso, indicativo de inflamación activa.
  • Consolidaciones periféricas, típicas de neumonía organizada.
  • Reticulación y fibrosis, en casos crónicos o progresivos.
  • Bronquiectasias de tracción, asociadas a daño pulmonar avanzado.

Diagnóstico diferencial y seguimiento

Es importante descartar infección, edema pulmonar o progresión tumoral. Por lo tanto, el seguimiento con estudios seriados permite evaluar la respuesta a la suspensión del fármaco y al tratamiento con corticoides.

Reconocer la toxicidad pulmonar inducida por fármacos requiere un alto índice de sospecha. En definitiva, la tomografía de alta resolución es fundamental para identificar patrones característicos, guiar decisiones terapéuticas y prevenir daño pulmonar irreversible.