Tumores benignos del mediastino: clasificación y hallazgos radiológicos

Tumores benignos del mediastino: clasificación y hallazgos radiológicos

El mediastino es un compartimento anatómico complejo que alberga estructuras vitales como el corazón, grandes vasos, tráquea y esófago. Por ello, la presencia de tumores en esta región puede generar síntomas significativos, aun cuando se trate de lesiones benignas. En este contexto, la imagenología desempeña un papel esencial para su identificación, caracterización y manejo adecuado.

Clasificación según la localización

La clasificación de los tumores mediastínicos se basa principalmente en su localización anatómica, lo que facilita el enfoque diagnóstico.

1. Mediastino anterior
En esta región predominan los timomas, teratomas maduros, quistes tímicos y bocio intratorácico. Radiológicamente, suelen observarse como masas bien delimitadas, algunas con componentes grasos, calcificaciones o quísticos.

2. Mediastino medio
Los quistes broncogénicos y pericárdicos son las lesiones benignas más frecuentes. Por lo general, se presentan como imágenes quísticas homogéneas con bordes definidos, sin realce significativo tras la administración de contraste.

3. Mediastino posterior
Aquí predominan los tumores neurogénicos benignos, como schwannomas y neurofibromas. Con frecuencia, aparecen como masas paravertebrales bien delimitadas, que pueden ensanchar los forámenes intervertebrales.

Hallazgos radiológicos clave

Tomografía computarizada (TC)
La TC es el estudio inicial de elección. Gracias a su alta resolución, permite definir la localización exacta, densidad, relación con estructuras adyacentes y presencia de calcificaciones o grasa.

Resonancia magnética (RM)
La RM complementa la TC, especialmente para caracterizar tejidos blandos y diferenciar componentes quísticos, sólidos o grasos. Además, resulta útil para evaluar compromiso neurológico o vascular.

El reconocimiento de los tumores benignos del mediastino requiere un enfoque sistemático basado en la localización y las características radiológicas. En definitiva, el uso combinado de TC y RM permite un diagnóstico preciso, orienta el manejo clínico y evita procedimientos invasivos innecesarios.