Mamografías complementadas con radiografías: un enfoque integral para la salud mamaria

Mamografías complementadas con radiografías: un enfoque integral para la salud mamaria

La detección temprana del cáncer de mama mejora el pronóstico y las tasas de supervivencia. La mamografía es la herramienta de imagen más utilizada en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades mamarias. Sin embargo, en ciertos casos, complementar con radiografías convencionales puede ofrecer una evaluación más detallada.

Las mamografías permiten visualizar microcalcificaciones y masas sospechosas en el tejido mamario con alta precisión. No obstante, en mujeres con mamas densas, la sensibilidad de la mamografía puede verse reducida. En estos casos, el uso de radiografías adicionales, junto con otras técnicas como la tomosíntesis o la ecografía mamaria, puede mejorar la detección de anomalías sutiles.

Las radiografías convencionales, aunque no se emplean como método principal en el estudio mamario, pueden ser útiles en la evaluación de lesiones calcificadas o en la planificación quirúrgica en casos de cáncer de mama avanzado. Además, cuando se sospechan metástasis óseas, las radiografías del tórax y el esqueleto pueden ser clave para determinar la extensión de la enfermedad.

Por otra parte, el desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido optimizar la evaluación mamaria. La tomosíntesis digital, por ejemplo, ofrece imágenes tridimensionales de la mama, reduciendo la superposición de tejidos y mejorando la detección de lesiones. Asimismo, la inteligencia artificial aplicada al análisis mamográfico está contribuyendo a una mayor precisión en la identificación de anomalías, ayudando a los radiólogos en la interpretación de los estudios.