Pancreatitis aguda: clasificación y hallazgos en TC
La pancreatitis aguda es un proceso inflamatorio del páncreas que puede variar desde formas leves autolimitadas hasta cuadros graves con necrosis y complicaciones sistémicas. Las causas más frecuentes incluyen litiasis biliar y consumo de alcohol. La tomografía computarizada (TC) es la herramienta de imagen clave para evaluar la severidad, identificar complicaciones y guiar el manejo clínico.
Importancia de la TC en pancreatitis aguda
Aunque el diagnóstico inicial es clínico y bioquímico, la TC es fundamental para valorar la extensión del daño pancreático y detectar complicaciones locales. Generalmente se realiza con contraste intravenoso en fases adecuadas para evaluar perfusión.
Clasificación por imagen (Atlanta revisada)
La pancreatitis aguda se clasifica en:
- Pancreatitis intersticial edematosa: forma más común, caracterizada por aumento de tamaño del páncreas, bordes mal definidos y cambios inflamatorios peripancreáticos.
- Pancreatitis necrotizante: presencia de áreas sin realce tras contraste, indicativas de necrosis pancreática o peripancreática.
También se clasifican las colecciones:
- Colecciones líquidas agudas (sin pared definida).
- Pseudocistos (colecciones encapsuladas).
- Necrosis organizada (WON), con contenido sólido y líquido.
Hallazgos tomográficos clave
- Aumento de tamaño pancreático.
- Realce heterogéneo o ausencia de realce en necrosis.
- Estriación de la grasa peripancreática.
- Presencia de colecciones líquidas.
- Complicaciones como abscesos, trombosis venosa o hemorragia.
Relevancia clínica
La TC permite aplicar índices de severidad como el índice de Balthazar, que ayudan a predecir pronóstico y orientar el tratamiento. También es esencial para planificar intervenciones en complicaciones.
Conclusión
La tomografía computarizada es fundamental en la evaluación de la pancreatitis aguda, ya que permite clasificar la enfermedad, detectar complicaciones y guiar el manejo terapéutico de manera oportuna.



