Hallazgos por imagen en tromboembolismo pulmonar agudo
El tromboembolismo pulmonar agudo (TEP) es una urgencia médica caracterizada por la obstrucción de las arterias pulmonares debido a trombos, generalmente originados en el sistema venoso profundo. Su presentación clínica es variable, desde disnea súbita hasta colapso hemodinámico, por lo que la imagenología es esencial para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad.
Importancia de la imagen en el TEP
Debido a la inespecificidad de los síntomas, los estudios de imagen permiten identificar la localización del trombo, estimar la carga trombótica y valorar el impacto sobre la circulación pulmonar y el corazón derecho. Esto es clave para definir el tratamiento.
Modalidades de imagen y hallazgos
- Angiotomografía computarizada pulmonar (angio-TC): es el estudio de elección. Permite visualizar defectos de llenado en las arterias pulmonares, que corresponden a trombos. También identifica signos indirectos como dilatación del ventrículo derecho y desviación del septo interventricular.
- Gammagrafía ventilación/perfusión (V/Q): útil en pacientes con contraindicación al contraste. Muestra áreas con perfusión disminuida en presencia de ventilación conservada (defectos de perfusión segmentarios).
- Ecocardiografía: no confirma el TEP, pero permite evaluar repercusión hemodinámica, como sobrecarga del ventrículo derecho o hipertensión pulmonar.
- Resonancia magnética (RM): menos utilizada, pero puede ser alternativa en casos seleccionados.
Hallazgos clave a considerar
- Defectos de llenado intraluminal en arterias pulmonares.
- Dilatación del ventrículo derecho (índice VD/VI aumentado).
- Signos de infarto pulmonar, como opacidades periféricas en cuña.
- Derrame pleural o atelectasias asociadas.
Importancia del diagnóstico temprano
La detección oportuna del TEP permite iniciar tratamiento anticoagulante o intervenciones más avanzadas en casos severos, reduciendo el riesgo de mortalidad.
Conclusión
La imagenología, especialmente la angio-TC pulmonar, es fundamental para el diagnóstico del tromboembolismo pulmonar agudo, ya que permite confirmar la presencia de trombos, evaluar su extensión y orientar el manejo clínico adecuado.



