Fístulas enterovesicales: cómo se diagnostican por imagen
Las fístulas enterovesicales representan una comunicación anormal entre el intestino y la vejiga urinaria. Esta condición puede generar síntomas urinarios y gastrointestinales persistentes, afectando de manera significativa la calidad de vida del paciente. Debido a su presentación clínica inespecífica, el diagnóstico suele retrasarse. Por ello, la imagenología desempeña un papel fundamental en su detección temprana y caracterización.
Manifestaciones clínicas orientadoras
En primer lugar, los pacientes suelen presentar neumaturia, fecaluria, infecciones urinarias recurrentes y disuria. Además, pueden referir dolor abdominal, cambios en el hábito intestinal o hematuria. Aunque estos datos sugieren la presencia de una fístula, no permiten confirmar el diagnóstico. Por lo tanto, se requiere apoyo mediante estudios de imagen.
Tomografía computarizada: método de elección
La tomografía computarizada con contraste constituye el estudio principal para evaluar las fístulas enterovesicales. En ella se identifican hallazgos como aire intravesical, engrosamiento de la pared vesical, adherencias intestinales y trayectos fistulosos. Asimismo, la presencia de contraste en la vejiga, proveniente del intestino, confirma la comunicación anormal.
Además, la TC permite identificar la causa subyacente, como diverticulitis, enfermedad inflamatoria intestinal, neoplasias o procesos infecciosos crónicos.
Rol del ultrasonido, cistografía y resonancia magnética
Por otra parte, el ultrasonido puede detectar engrosamiento vesical y burbujas de aire, aunque su sensibilidad es limitada. Por ello, se utiliza principalmente como estudio complementario.
La cistografía permite demostrar el paso de contraste hacia el intestino; sin embargo, presenta menor rendimiento diagnóstico.
En casos seleccionados, la resonancia magnética ofrece una excelente caracterización de tejidos blandos, especialmente en pacientes con enfermedad inflamatoria crónica o cuando se desea evitar radiación.
En conclusión, la tomografía computarizada representa el método principal para el diagnóstico de las fístulas enterovesicales. El uso complementario de otros estudios mejora la evaluación integral. El reconocimiento oportuno de estos hallazgos facilita el tratamiento adecuado y reduce las complicaciones asociadas.



